1. Empieza tu día sonriendo
“Agradecer y sonreír son las bases para empezar el día” recomienda.
La sonrisa, aunque sea fingida, está asociada con un estado de ánimo, el empezar el día de esta manera le envía a tu cerebro un condicionamiento de bienestar.
2. Tómate un break
Aprovecha los minutos entre clases para desconectarte de la pantalla, dar una vuelta en la casa o ir al patio a tomar un respiro, todo esto puede ayudar a mejorar la concentración y mejorar el aprendizaje.
“Si estas tratando de aprender algo y no lo entiendes lo ideal es que salgas a caminar, vas escuchando música, pero tu cerebro sigue trabajando en segundo plano en ese problema”
El salir a caminar o hacer algún tipo de ejercicio ayuda a que la información se capte de mejor manera, reduce el estrés y aumenta la creatividad
3. Encuentra un lugar tranquilo para estudiar
Ubica una zona en la casa para tomar las clases, este lugar debe de estar alejado de cosas que te puedan distraer.
Existen lugares, como la cocina, que tienen una gran cantidad de distracciones por lo tanto pueden no ser ubicaciones ideales para trabajar.